En El Alvareño, municipio de Vista Hermosa, el sábado 22 de mayo, el nuevo sacerdote Víctor Manuel Bolaños Zendejas, quien recibió la Ordenación Sacerdotal, tan sólo 8 días antes, en el Santuario Guadalupano de Zamora, presidió su primera misa solemne, al mediodía, en el templo parroquial de Nuestra Señora del Refugio. Su ceremonia de acción de gracias, que es la primera que se lleva a cabo en esta sede parroquial, por ser el primer sacerdote originario de El Alvareño, comenzó con una procesión desde la casa paterna del nuevo presbítero, quien recorrió las principales calles de este pequeño poblado, quien en todo momento estuvo acompañado por sus padres, familiares y compañeros de ordenación, quienes le acompañaron en su recorrido entre música de mariachi, cohetes, una lluvia de confeti y un constante repiques de campanas.

A su llegada a la sede parroquial a las afueras, ya lo esperaba un numeroso grupo de sacerdotes quienes participaron en el Cantamisa, mientras tanto en el interior del templo, ya lo esperaban un sin número de feligreses de esta parroquia, así como sus familiares, amigos e invitados, al igual que los seminaristas y sacerdotes formadores del Seminario Menor, en donde el neo-presbítero ha desempeñado su diaconado desde hace un año.  En el altar, estuvo rodeado de sus 3 compañeros sacerdotes de ordenación, así como por los PP. Francisco Aguilar Cápiz y Gonzalo Villanueva Campos, quienes han sido Párrocos de El Alvareño, y el Sr. Cura Edison Cid Aguilera Magallón, actual párroco del lugar. La solemne celebración eucarística fue preparada detalladamente por el Equipo Litúrgico Parroquial, y la parte musical con un coro integrado por voces juveniles.

La homilía fue pronunciada por el Sr. Cura José Cruz Moreno Cárdenas, Párroco de Vista Hermosa, quien, entre otras palabras basado en la lectura del Evangelio según San Lucas, que fue proclamado en esta ceremonia por el Diacono Jonathan Rogelio Arias Quiroz, y que se sitúo en el pasaje del “Peregrino de Emaús”, resaltó lo siguiente: “Es Jesús quien sale al encuentro de estos 2 discípulos por el camino, quien los cura con su compañía y con sus enseñanzas. El primer signo de este encuentro es su sacerdocio, al quedarse con ellos y al compartir su Cuerpo y su Sangre, a través del pan y del vino, signos sacramentales, frutos de su amor que fortalece nuestra vida cristiana”. Entre otras palabras, al Pbro. Víctor Manuel, lo invitó a vivir el don del sacerdocio como un servicio al Pueblo de Dios, y a la comunidad en donde ejercerá su ministerio sacerdotal, porque ser pastor es vivir en la esperanza, en el amor y la caridad que no es otra cosa que el mismo servicio que nace del mismo del sacerdocio de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote.

Antes de concluir la Santa Misa, el P. Víctor Manuel, dirigió unas emotivas palabras a todos los presentes, en primer lugar agradeció a Dios y a Jesucristo por ser portador de este don inmerecido del sacerdocio, y del cual es portador; también agradeció a su familia principalmente a sus padres y hermanos, así como al resto de sus familiares que lo han acompañado en la vivencia de la fe y cada una de las etapas de su formación sacerdotal, así como a los sacerdotes, especialmente aquellos que han sido párrocos de El Alvareño, al igual que a los seminaristas, sus paisanos y amigos que han sido parte su formación sacerdotal.

Previamente de acuerdo con la tradición, como primer gesto de gratitud hacia sus padres, los Sres. Guillermo Bolaños y María Mercedes Zendejas, el Pbro. Víctor entregó a su madre el purificador o manutergio, que fue utilizado durante la unción de sus manos como parte del rito de ordenación, así como a su padre una estola morada que ha sido utilizada en sus primeras confesiones. Cabe resaltar, que durante la ceremonia en el momento de las ofrendas sus padres también lo revistieron con una nueva estola y casulla, además, durante el momento de las ofrendas sus hermanos y otros familiares, le entregaron algunas como símbolos de su ministerio sacerdotal.

Finalmente, como rúbrica de este acontecimiento se llevó una gran convivencia a las afueras del templo parroquial en donde se sirvió una exquisita comida para todos los presentes, incluidos también los grupos, movimientos y fieles de las comunidades de la parroquia de El Alvareño. Su primer destino como sacerdote, será como vicario cooperador en la Parroquia del Señor de los Milagros, en San Juan Nuevo Parangaricutiro.

¡Enhorabuena Pbro. Víctor Manuel Bolaños Zendejas!