El pasado sábado 1 de febrero, el Seminario Diocesano de Zamora, en su instancia del Curso Introductorio (CI), ubicado en Cotija de la Paz, se vistió de gala para celebrar la entrega y recepción de la sotana a los seminaristas que actualmente están viviendo esta gran experiencia. Este momento de la dinámica del CI comenzó a tomar forma desde finales de noviembre del 2019, cuando los seminaristas, tras vivir un intenso retiro de discernimiento, presentaron al Rector del Seminario Diocesano, su solicitud de recibir y portar la sotana. Acto seguido, durante diciembre, la respuesta se les hizo saber, para que en sus vacaciones, la compartieran con sus familias. De ahí en adelante, los preparativos se siguieron uno al otro: mandar hacer la sotana, tomar medidas, embellecer la casa, invitar a familiares y amigos y preparar nuestra alma con una buena confesión y una vigilia de oración ante Jesús sacramentado… La emoción crecía conforme la fecha se acercaba. Por fin llegó el día. Desde temprana hora, los familiares y amigos de los seminaristas comenzaron a llegar para participar en la celebración. A las 12 del mediodía, el Sr. Obispo Don Javier Navarro Rodríguez, acompañado de 12 presbíteros y los 24 seminaristas, iniciaron solemnemente la celebración de la Eucaristía. Algunos momentos resultaron verdaderamente significativos dentro de la misma: primero, el Señor Obispo, en una amena homilía, animó a los seminaristas a tomar la sotana con el deseo de comprometerse en su formación hacia el Sacerdocio, revistiéndose cada vez más de Cristo; acto seguido, Don Javier administró el sacramento de la Confirmación a uno de los seminaristas, para así completar su Iniciación Cristiana. Un tercer momento significativo de la ceremonia fue cuando el P. Armando Ruiz, Vicerrector del CI, presentó al obispo a los 24 seminaristas que recibirían la sotana. Tras saludarlos, Don Javier bendijo las sotanas y, acto seguido, los seminaristas fueron revestidos por sus papás, en un ambiente de nervios, risas, gozo, gratitud y alegría. Al terminar la celebración eucarística, el festejo continuó, pero ahora en la mesa y la convivencia. Agradecemos a todos los que de una u otra manera han contribuido en el camino vocacional de estos jóvenes seminaristas. Sigamos pidiendo por ellos, para que sigan fieles en la respuesta al Señor. ¡Enhorabuena, seminaristas del CI! “Por fin llegó para mí este día tan esperado de la recepción de la sotana. Me siento muy emocionado porque ya podré portarla. Gracias a Dios se cumple un sueño que parecía imposible.” (Jorge Gabriel) “Me siento muy agradecido y entusiasmado por recibir el don de la Confirmación, de parte de Mons. Javier Navarro, y también por recibir la sotana, que me identifica como seminarista. Di un paso importante en mi vida y en mi vocación, aunque sé que aún me falta una montaña por subir” (Pedro Luis Bravo)