Dentro de la nueva normalidad, derivada de la contingencia sanitaria por el COVID-19, la Santa Iglesia Catedral de Zamora se vistió de fiesta, el jueves 11 de noviembre, para celebrar solemnemente la festividad en honor de San Martín de Tours, popularmente llamado San Martín Caballero o San Martín Obispo, quien junto con la Inmaculada Concepción, es titular del recinto sagrado, donde se asienta “la Cátedra del Obispo” y es la “Cabeza de las demás iglesias”, siendo ésta la Iglesia principal de todas las que integran esta porción del Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Zamora.

La antigua Parroquia de San Martín, Obispo

Según se ordenaba en las Leyes de Fundación de los Pueblos de la Nueva España, en la fundación de la ex Villa de Zamora se buscó el lugar más apropiado para construir la parroquia principal, que fue dedicada a San Martín Obispo, “cerca de donde estaban los tecos”. Así, en octubre de 1580, los padres franciscanos construyeron una pequeña capilla con materiales sencillos: madera y paja; se puede afirmar que esa construcción es el antecedente de la actual Catedral de Zamora, pero fue a principios del siglo XIX, cuando Zamora ya había crecido en habitantes y aspiraciones, por lo mismo necesitaba una nueva iglesia parroquial, de tal manera que en abril de 1832, cuando llegó a administrar la parroquia, el Bachiller José Miguel Bahamonde, en conjunto con el Pbro. José María Cavadas y Dávalos, un ilustre zamorano que había sido nombrado Párroco de La Piedad, en 1830, ambos se convencieron y vieron la necesidad de construir un nuevo templo parroquial en Zamora. 

La Iglesia Catedral

Para su construcción fueron adaptados los planos originales del templo de Nuestra Señora del Carmen, en Celaya, Guanajuato; se dice que la antigua iglesia fue demolida, y para ello se guardaron los materiales que podrían servir para la construcción del nuevo recinto que comenzó a edificarse en abril de 1840, llevando a cabo la colocación de su primera piedra. Entre otros datos históricos importantes, podemos señalar que el 26 de enero de 1862, el Papa Pío IX firmó en Roma, la bula “In Celsíssima Militantis Ecclesiae”, con la que creó la Diócesis de Zamora, que también señaló a ese edificio como la Catedral de Zamora, que seguiría siendo la Parroquia del Sagrario, “mientras se construyera otro templo más grande”, pero siempre “en honor de la Virgen María concebida sin la culpa original y de San Martín de Tours”. La bula fue ejecutada en mayo de 1864.

Sus titulares

Aunque la imagen de San Martín de Tours, actualmente no preside el altar mayor o retablo principal de la Catedral, ya que fue bajada para colocar la imagen de la Inmaculada Concepción, preside un altar lateral, que estuvo dedicado a San Miguel arcángel y cuya inscripción sobresale en la parte alta alusiva al arcángel; dicho espacio está situado en el lado derecho del recinto: un altar que durante algunos años también fue ocupado por la imagen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, pero que ahora ocupa la imagen de San Martín, flanqueado por los santos apóstoles Pedro y Pablo. Además, en los cruceros, a mano izquierda, frente a la puerta de la sacristía, en el coro alto, se puede apreciar un mural cuyo tema es la muerte de San Martín; en ese mismo lado, pero sobre la puerta de la sacristía, se encuentra otro un mural dedicado a la Inmaculada Concepción, librando del cólera a la ciudad de Zamora.

Los festejos del 2021

Como parte de los festejos se llevó a cabo una solemne concelebración eucarística, a las 6:30 de la tarde, presidida por Don Javier Navarro Rodríguez, Obispo Titular de Zamora, quien estuvo acompañado por Don Francisco Figueroa Cervantes, Obispo Auxiliar, así como por los PP. Juan Carlos Ruiz Espinoza, Vicario Episcopal de la Vida Consagrada, y Felipe Cuarao Roque, Ecónomo diocesano y rector de la Catedral. La ceremonia fue antecedida por una hora santa, con la participación de un grupo de adolescentes, jóvenes, comerciantes, vecinos y feligreses de la Catedral. En su homilía, Don Javier basado en la lectura evangélica, hizo un recorrido con palabras claras y sencillas de la vida, obra y legado del santo obispo de Tours, quien al encontrar a Cristo, a través de la pobreza y la sencillez, siguió el camino de la perfección y la santidad en las misiones populares; entre otras cosas, invitó a todos los presentes a seguir fielmente las huellas de Cristo. Finalmente, los asistentes, como gesto de participación y devoción, así como durante todo el día colocaron a los pies de una imagen de San Martin Caballero, ofrendas y peticiones, pues desde tiempos inmemoriales es considerado patrono de los comerciantes. ¡San Martín de Tours, ruega por nosotros!