Por: José Antonio Villanueva Ch.

San Isidro labrador es uno de los santos más venerados en la Iglesia, por lo que es posible constatar que todas las comunidades de nuestra Diócesis se vistieron de fiesta, al recordar a este hombre sencillo, el santo patrono de los labradores, agricultores y hasta ganaderos. En Uruapan, el pasado 15 de mayo, también se festejó a San Isidro, de manera especial en la antigua capilla del Barrio de Santa María Magdalena, una comunidad que pertenece a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en donde se reviven las costumbres y antiguas tradiciones de la Perla del Cupatitzio, principalmente en la organización y preparativos de sus festividades.

La fiesta 2019 fue antecedida por un triduo de preparación a base de misas, además de que con un año de anticipación fueron designados los cargueros de la festividad: la familia Castrejón Sandoval, que se encargó tanto del cuidado de la imagen durante todo un año, como de los preparativos de la celebración, que en todo momento fue asesorada por el Sr. Cura Sergio Alejandro Arroyo Rodríguez. Como parte de las actividades, el lunes 13, después de la misa de la tarde, a las 8 de la noche se realizó una solemne procesión con el Santísimo Sacramento, en el atrio de la capilla en la cual dio la bendición en diversos altares que fueron colocados por los agricultores, ganaderos, familias y cargueros de la comunidad, además de algunos representantes de otros barrios tradicionales de la ciudad, que participaron de la llamada bendición de espigas.

Entre otras actividades, el martes 14, por la tarde, se realizó el acostumbrado “enrose” o arreglo de la imagen del santo Labrador, así como de otras imágenes, junto con la entrega de las ofrendas de la fiesta, con las cuales se elaboró la tradicional cuelga que fue colocada en el altar principal de la capilla, elaborada con diversas frutas, verduras y semillas; otras ofrendas que también fueron recibidas fueron la cera escamada y las flores, que fueron bendecidas y sirvieron para adornar la capilla del barrio, que lució sus muros adornados con milpas, mazorcas y hojas de maíz. 

El día de la fiesta, como de costumbre, muy temprano se le cantaron las tradicionales mañanitas a San Isidro; en esta ocasión, la solemne Misa de Función fue a la 1 de la tarde, presidida por el párroco del lugar, a quien acompañaron los PP. Luis Mincítar Martínez y Hediberto García Gómez, vicarios de la parroquia; al finalizar la ceremonia, se bendijeron las tradicionales cuelgas y ofrendas: una antiquísima tradición de la Iglesia que en este día se bendicen como signo sacramental en recuerdo del santo patrono de los labradores.

Después de esta ceremonia se llevó a cabo una gran procesión, de la capilla a la casa de los cargueros, para realizar una convivencia en la que todos los presentes disfrutaron de una deliciosa comida, así como de las notas musicales de una banda de viento. Finalmente, por la tarde y después de una misa de acción de gracias por la fiesta en honor a San Isidro Labrador, se tuvo el tradicional cambio de cargueros 2019-2020 y la esperada quema de cohetones y luces de colores.

Cabe señalar que durante estos días, además de las celebraciones eucarísticas, se realizó una profunda catequesis, en la cual alternativamente se resaltaron la misión de los cristianos en la Iglesia, el papel fundamental de la Santísima Virgen María en la evangelización de los pueblos y la figura de los santos como fieles amigos de Dios, destacando a San Isidro, quien durante toda su vida vivió unido al amor de Dios, no sólo labrando la tierra y viviendo en la pobreza, sino sirviendo a Dios desde el amanecer hasta el anochecer, así como en los momentos de oración, meditación y contemplación.