Por: José Antonio Villanueva Chávez

A pesar de que en nuestro medio se da mayor relevancia a otras fiestas y conmemoraciones del Año Litúrgico, la principal de todas las celebraciones es la de la Pascua de la Resurrección del Señor, por lo que en Uruapan, desde 30 años se encuentra erigida una parroquia en honor de Cristo Resucitado, siendo la única comunidad parroquial de la Diócesis que la tiene como titular. Esta sede parroquial se localiza en la colonia 28 de Octubre, en la parte Poniente de la ciudad, “allá por la Quinta”, como comúnmente se dice acerca de esta zona de la ciudad.

Como en otras ocasiones, esta comunidad se vistió de fiesta para celebrar en grande a su titular; la festividad 2022, fue el domingo 17 de abril, fecha que en esta ocasión correspondió al Primer Domingo de Pascua. Esta demarcación eclesiástica es atendida, desde hace varios años, por el Sr. Cura Hipólito Murillo Echevarría; su territorio parroquial está integrado por más de 10 colonias, entre las cuales se encuentran la Rubén Jaramillo, la Plan de Ayala, El Inguambal, Lomas del Rosario, Lomas de Uruapan, Taximácuaro, El Calvario, La Esperanza, 2 de febrero, Franco Rodríguez, Gandarillas y Ampliación Jaramillo.

Para celebrar la fiesta patronal, se organizaron diversas actividades, a base de misas, rosarios y horas santas, además de pláticas presacramentales, coordinadas por el párroco del lugar, quien, con el apoyo de un grupo de fieles de la parroquia, coordinaron las actividades de la Semana Santa, en la que participaron las capillas y comunidades que integran la parroquia. Como de costumbre, el día de la fiesta, muy temprano se le cantaron las tradicionales mañanitas a Jesús Resucitado, y después se llevó a cabo la solemne misa de primeras comuniones, a las 8 de la mañana.

Posteriormente, en 3 emotivas celebraciones eucarísticas fue administrado el Sacramento de la Confirmación a un centenar de adolescentes y jóvenes; las ceremonias fueron presididas por Mons. Javier Navarro Rodríguez, Obispo Titular de Zamora, quien en su mensaje central motivó a los presentes, especialmente a los neo-confirmados, a ser defensores de la fe y testigos de la Resurrección de Jesucristo. En las ceremonias participaron las comunidades, capillas, grupos y movimientos parroquiales, que prepararon a detalle la Liturgia de la Palabra, así como las ofrendas.

Finalmente, por la noche se llevó a cabo una misa de acción de gracias o de la fiesta, junto con una pequeña verbena popular, en los alrededores del templo parroquial, así como la quema de cohetones en honor de Cristo Resucitado. ¡Enhoranuena!