Pueblo Viejo es una pequeña localidad del municipio de Venustiano Carranza; se encuentra al Noreste de la cabecera municipal, asentada sobre un pequeño cerro que tiempos atrás era una pequeña isla del entonces inmenso lago de Chapala, y ahora sus tierras son ricas parcelas en las que principalmente se cultiva maíz.

Hace algunos años, la comunidad fue centro de atención del país y parte del mundo, por las grietas incandescentes que surgieron en la cancha de futbol, las cuales dieron cabe al rumor del nacimiento de un volcán, lo cual fue revocado por expertos en Geografía, que aseguraron que debido a la cercanía de la zona geotérmica de Los Negritos, la tierra exhaló gases incandescentes y quemó materia orgánica del subsuelo.

Pueblo Viejo está bajo el patrocinio del señor san José; es atendido pastoralmente por la Parroquia de Pajacuarán, y año con año celebra en honor del santo esposo de María, un novenario, con la participación de toda la comunidad, destacando los hijos ausentes. Este año, como celebración principal de la fiesta, el 18 de marzo se realizó la dedicación o consagración del nuevo templo, por Mons. Javier Navarro Rodríguez.

El nuevo templo comenzó a construirse en el 2015, con la ayuda de los hijos que radican en Estados Unidos y Guadalajara y la comunidad, bajo la coordinación del Sr. Cura Sergio Sánchez Mora. El acto fue precedido por una peregrinación, por las calles del pueblo. La dedicación de un templo es un rito que se hace por única vez en la vida de éste, como si fuese un bautismo, según mencionó Mons. Navarro, destinado para el culto a Dios, la escucha de la palabra, el alimento con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, la celebración de los sacramentos y convocatoria de la asamblea a la unidad. Para el rito se utilizan varios símbolos y signos visibles, pues se trata de un lugar le pertenece a Dios y que será exclusivo para los fines con los que fue construido. El templo material es una ofrenda de los hombres a su Creador, ya que nosotros somos el verdadero templo de Dios, que desde nuestro Bautismo fuimos hechos sagrarios del Espíritu Santo e incorporados al Cuerpo Místico de Cristo.

Como es propio de esta celebración, se realizó la aspersión de agua bendita por muros y muebles del nuevo templo, seguida por la Liturgia de la Palabra, la invocación de los santos, la crismación e incensación del altar y muros, el revestimiento del altar, la iluminación del mismo y del recinto ya consagrado, continuando con la celebración eucarística, y después de la Comunión, el Santísimo Sacramento fue trasladado a su capilla, terminando así el rito de consagración.

Para finalizar, el Sr. Cura Sergio agradeció la presencia de Mons. Javier y a todas las personas presentes, su oración y apoyo económico, que seguirán llegando hasta la terminación de la capilla, a la cual sólo le falta pintura. ¡Felicidades a la comunidad de Pueblo Viejo, por su esfuerzo y colaboración!