Nuestra Señora de la Esperanza

Hoy Termina su Fiesta Anual de Onomástico

Con las mañanitas a la Virgen y 11 celebraciones eucarísticas, una de ellas de primeras comuniones y la solemne misa concelebrada de las 6 de la tarde, que culmina con la procesión por el centro de la ciudad y la bendición de María Santísima a sus habitantes y diocesanos, hoy domingo 8 de septiembre termina la fiesta anual de Nuestra Señora de la Esperanza, con motivo de la Natividad de María, en la Parroquia de San Agustín en Jacona.

Como se sabe, la Celestial Señora, cuya imagen fue la primera de la Santísima Vigen coronada en América, originalmente llevó el nombre de la Virgen de la Raíz, y en 1952 fue proclamada Patrona de la Diócesis de Zamora.

Cronología del milagro y la devoción

Todas las versiones del origen de la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza coinciden en que “por el año de 1695” fue encontrada prefigurada (una mujer con un niño en un brazo) en una raíz de camichín, flotando en aguas del lago de Chapala, por un tal Mateo de Pajacuarán, quien la regaló a un su compadre Juan de Jacona, a donde fue llevada y arreglada, para que apareciera “con mayor perfección”. Al principio fue venerada en la casa de Juan, con el nombre de Nuestra Señora de la Raíz.

Hacia 1711 se edificó una pequeña capilla de adobe, junto a la casa de Juan, y más tarde otra en el centro del pueblo, donde actualmente se encuentra el santuario, para seguir venerando a la Virgen de la Raíz, hasta que entre 1867 y 1879, el Sr. Cura Antonio Plancarte y Labastida, la amplió y remozó, para ser declarada santuario. Después sería abandonado y convertido en ruinas, para en 1970 ser demolido y comenzar a construirse el nuevo, bajo la dirección del P. Mario Amezcua.

Otra fecha importante en la historia de “La Chatita” de Jacona es la de la coronación pontificia de su imagen, promovida por el P. Miguelito Plancarte ante el Papa León XIII, cuyo antecesor Pío IX le había cambiado el nombre de Virgen de la Raíz por el de Nuestra Señora de la Esperanza. La coronación se llevó al cabo el 14 de febrero de 1886.

Después vendría la proclamación de Nuestra Señora como patrona de la Diócesis, una vez consultados los sacerdotes, religiosos y laicos, en 1952, por el Papa Pío XII, con estas palabras: “Deseando revivir en nuestro hijos la esperanza en tan poderosa protectora, hemos querido de buen grado acceder a tales súplicas… En virtud de la plenitud apostólica, por las presentes letras declaramos Patrona Principal, ante Dios Nuestro Señor, de toda la Diócesis de Zamora a la Beatísima Virgen María de la Esperanza”.

Desde entonces, cada año se renueva la consagración de la Diócesis a Santa María de la Esperanza y en Jacona se le festeja doblemente: el 14 de febrero, aniversario de la coronación de su imagen, y el 8 de septiembre, que corresponde al onomástico y litúrgicamente a la Natividad de Nuestra Señora. En ambas fechas, parroquianos y diocesanos la visitan en el templo parroquial de San Agustín y entonan a una voz, la siguiente oración: “Virgen Santísima de la Esperanza, eres nuestra patrona. Venir a verte es vivir la historia de tu mediación. Admirar tu belleza es recrearnos en la obra de Dios. Contemplarte es desplazarnos de lo terreno hacia lo celestial. Es caminar contigo desde este momento hacia la eternidad”.

En efecto, todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza de la Virgen de la Raíz, que se venera en Jacona. Sólo falta la visita, durante todo el año, de sus hijos de la Diócesis, para que todos conozcan a su celestial patrona y obtengan los beneficios de su mediación, sobradamente comprobada por sus devotos.

Las fiestas 2019 a San Agustín y a la Patrona de la Diócesis

Una vez más, este año se empalmaron las fiestas patronales de San Agustín y del onomástico de Santa María de la Esperanza, pues desde el domingo 25 de agosto se trasladó la imagn de “La Chatita” al templo parroquial. La del Obispo de Hipone e hijo de Santa Mónica se celebró el miércoles 28 de agosto y consistió en una misa para los adultos mayores, al mediodía, y la solemne celebración eucarística de fiesta, a las 8 de la noche.

La de Nuestra Señora de la Esperanza comenzó con un novenario, del viernes 30 de agosto al sábado 7 de septiembre, a base de misas y peregrinaciones con habitantes de las diferentes parroquias (San Agustín, Cristo Rey, San Felipe y La Planta), barrios, colonias, fraccionamientos, calles, grupos y movimientos apostólicos, tenencias, empresas y gremios del municipio.

Ayer sábado tocó el turno a los alumnos y formadores del Seminario Diocesano de Zamora y a la Comunidad Agraria de Jacona, para terminar con la serenata a Nuestra Madre del Cielo.

Hoy y siempre, jaconenses y diocesanos exclaman al unísono: ¡Virgen de la Esperanza, danos valor y confianza!