En Uruapan, el pasado domingo 13 de enero, se celebró con una gran fiesta el Día de la Sagrada Familia de Nazaret, titular de una de las parroquias más antiguas de la Perla del Cupatitzio, donde cada año la fiesta parroquial se celebra el segundo domingo de enero; la edición 2019 se llevó al cabo, precisamente el primer domingo del Tiempo Ordinario, dedicado al Bautismo del Señor. La parroquia, desde sus inicios en 1958, es atendida por los Misionero de la Sagrada Familia, fundados por el Siervo de Dios, Pbro. José Ochoa Gutiérrez, en 1935.

La sede parroquial se encuentra asentada en el corazón del antiguo Barrio de San Juan Evangelista y se extiende hacia la parte Suroeste de la ciudad, conformada por 22 capillas y varias colonias y comunidades, además de más de 10 grupos, movimientos y asociaciones apostólicas, que participaron activamente en las actividades de la fiesta patronal, antecedida por una solemne novena de preparación, a partir del viernes 4 de enero. 

Las actividades religiosas, conformadas a base de misas, rosarios y confesiones, fueron coordinadas alternativamente por los sacerdotes y feligreses; también fue administrado el sacramento de la Confirmación a un numeroso grupo de niños y adolescentes, en 2 ceremonias especiales, la víspera de la fiesta, el sábado 12 de enero. Las mañanitas a Jesús, María y José, fueron a las 8 mañana del domingo, y hubo misa de primeras comuniones.

Como en otras ocasiones, la solemne concelebración de la fiesta se llevó al cabo a las 12 del día, presidida por Mons. Miguel Patiño Velázquez, MSF, Obispo Emérito de Apatzingán, a quien acompañaron los RR. PP. Filiberto Reyes Romero, Superior General de los Misioneros de la Sagrada Familia, y  José Tereso Flores Domínguez, párroco del lugar. En la homilía, Don Miguel resaltó la figura de la Sagrada Familia, conformada por Jesús, María y José, quienes en todo momento hicieron la voluntad de Dios, al vivir unidos en el amor, sobre todo viviendo las virtudes y valores de una familia basada en la oración, el trabajo y el servicio.

En la misma ceremonia, varias parejas ahí presentes renovaron sus votos matrimoniales, con el compromiso de parecerse cada vez más a a la Sagrada Familia de Nazaret. Como parte de la fiesta, durante el resto del día, a las afueras del templo parroquial, hubo música de banda y una gran kermés, a cargo de los grupos parroquiales, que culminó por la noche con la tradicional quema de juegos pirotécnicos.

Cabe mencionar que desde hace varios meses se han realizado diversos trabajos de construcción en el templo parroquial, entre los cuales es notorio el avance de los proyectos de modificación, remodelación y ornamentación de la fachada principal.