En relación con la Jornada por las Vocaciones Nativas, que lleva como lema: “Llamados a cumplir un sueño”, está inspirada, este año, en san José, cuyo año se celebra en toda la Iglesia Universal, a petición del Papa Francisco.

Esta jornada busca apoyar que más jóvenes sientan el llamado al Sacerdocio o a la Vida Consagrada en los territorios de misión. De acuerdo con las OMPE, estas vocaciones son muy importantes para las iglesias locales, porque en la actualidad, un sacerdote en las misiones atiende al doble de personas que la media universal.

Esta Jornada se celebra, cada año, el tercer domingo de agosto, por lo que se invita al pueblo de Dios que peregrina en México, a unirse, con su oración, sacrificio, testimonio y ayuda económica, al nacimiento y maduración de este tipo de vocaciones.

Como parte de la Jornada, se llevó al cabo una misa por las vocaciones nativas, el 15 de julio pasado, y se tenía contemplada una catequesis, del 2 al 6 de agosto, así como un Rosario misionero y una hora santa vocacional, el 7 y 8 de agosto, respectivamente, y la celebración eucarística en la Diócesis de la Tarahumara, el 15 de agosto.

El P. Antonio de Jesús Mascorro hizo un llamado a seguir animando y apoyando estas vocaciones nativas, que -dijo- no son solamente para territorios de misión, sino que “muchos de los que se forman allá, después están, incluso, aquí en México; tenemos religiosas, por ejemplo, que han venido de otros países y apoyan al nuestro; esto es dar para bien de toda la Iglesia”.

El Domund 2021

Respecto al Domund 2021, que lleva como lema: “No podemos callar lo que hemos visto y oído”, éste se llevará al cabo, como cada año, el penúltimo domingo de octubre, “mes de las misiones”.

De acuerdo con la OMPE, es un día importante para que los bautizados tomen conciencia de su común responsabilidad en la evangelización del mundo.

En esta ocasión se llevarán al cabo diferentes celebraciones eucarísticas: el 23 de septiembre, por Asia, y el día 30, por Oceanía, mientras que el 7 de octubre será por Europa; el 14 de octubre, por América; el 21 de octubre, por África, y el 24, por el Domund.

En ese contexto, también se realizará una semana de formación, del 18 al 22 de octubre; un Rosario misionero, el 21, y una hora santa misionera, el 23, además de una expo misionera, el 23 y 24 de octubre.

Donativos con beneficiarios reales

El Padre Mascorro refirió que el año pasado, la OMPE apoyó 23 proyectos referentes a alimentación, educación y salud de muchos niños: “Estamos hablando, también, de 24 institutos o congregaciones religiosas que tienen ese apoyo para formación”.

“Vemos muy importante que se conozcan estos proyectos, para que sepan que su donativo tiene realmente un beneficiario. El proceso es el siguiente: nosotros depositamos los donativos en el fondo de solidaridad universal; una vez que se aprueban los proyectos, se comunican a los directores nacionales, y nosotros directamente los dirigimos a las nunciaturas de los países que se van a apoyar, para que ellas hagan entrega del donativo para congregaciones religiosas o diferentes instituciones”, detalló el sacerdote.

OMPE México apoyando en África y Asia

Por su parte, la Hna. María Paz Potrero, secretaria nacional de la Obra de San Pedro Apóstol, de la OMPE, explicó que “para los que hemos estado en misión ‘ad gentes’, hay muchas necesidades en cuestión de proyectos sociales, no sólo por el anuncio del Evangelio, sino que es necesario apelar a la solidaridad y el humanismo”.

“La vida nos da el llamado de que no somos colores y razas diferentes, sino seres humanos que necesitamos de todos y que entre todos podemos salir adelante, dar lo que podemos dar para el bienestar y crecimiento humano y para la formación religiosa”, dijo.

Al referirse a ambas jornadas, Diana Monroy, de Comunicación de la OMPE, consideró que se trata de campañas muy integrales que requieren la participación de todos: “Como católicos debemos informarnos y ver qué pasa en otras periferias, para llegar a ellas. La celebración del Domund -por ejemplo- no puede ser algo que se viva local ni diocesanamente, sino en todo el mundo”.

Recordó que la OMPE México, actualmente está apoyando a países en África y Asia, “que no nos son cercanos, pero lo que cuenta son las necesidades. Somos Iglesia para todo el mundo: una Iglesia en salida”.