“¡Queridos hijos! Hoy los invito a una vida nueva. No importa cuántos años tengan: abran su corazón a Jesús, quien los transformará en este tiempo de gracia, y ustedes, al igual que la naturaleza, nacerán a una vida nueva en el amor de Dios, y abrirán su corazón al Cielo y a las cosas celestiales. Yo estoy aún con ustedes porque Dios me lo ha permitido, por amor a ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado”. Mensaje de la Santísima Virgen María, lunes 25 de febrero del 2019.  

Las apariciones de la Santísima Virgen María ocurrieron en el pequeño poblado de Medjugorje, Bosnia-Herzegovina, el 24 de junio de 1981, a 6 videntes que visitaban continuamente la Colina de las Apariciones de la Virgen María. Desde entonces hasta la actualidad, millones de personas de todos los continentes han visitado Medjugorje, para vivir una experiencia espiritual que en muchas ocasiones ha cambiado la vida de quienes han acudido hasta allí en peregrinación, como lo demuestran los miles de testimonios de curación y conversión, así como los centenares de vocaciones, obras caritativas y nuevos institutos religiosos surgidas desde entonces.

Lo que se ha llamado “el fenómeno de Medjugorje”, no es otra cosa que la experiencia de vivir las enseñanzas que la Virgen ha dado a la humanidad a lo largo de estos años, por medio de sus mensajes, que nos recuerdan las enseñanzas de la Iglesia, con el fin de alcanzar la paz en el mundo y la conversión de todas las almas, por medio de la oración, el ayuno, la lectura de las Sagradas Escrituras y los sacramentos, especialmente la Eucaristía. El R. P. Fr. Silvano Afier, iniciador de los Cenáculos de los Apóstoles de la Paz, en entrevista para MENSAJE, durante su visita a Uruapan, nos dijo: “Es muy fácil formar un grupo de oración; la clave es una persona que se decida a orar y luego busque a otra persona para que se le una. Si después de preguntar a nuestro alrededor, nadie quiere añadirse al grupo de oración, entonces debemos acudir a los ancianos o a los enfermos y preguntarles si nos permiten visitarlos, quizás una vez por semana, para rezar el Rosario con ellos”. Simplemente los cenáculos o grupos de oración se pueden organizar en familia, con los amigos o en las parroquias. Estos grupos son necesarios para aprender a orar y ayudan a permanecer en el camino correcto.

La estructura de un grupo de oración, propuesta por el R. P. Afier, no debe ser rígida, pero es conveniente que contenga todas las partes que se proponen. Según el tiempo de que se disponga, se puede extender más en una parte que en otra. Por ejemplo, en el compartir ideas, en la reflexión del mensaje o en los cantos, aunque también es preferible que se haga con el corazón; por lo tanto, mejor empezar con poco y bien que hacer mucho y mal. Sus partes son: la invocación al Espíritu Santo; la purificación del corazón, que se traduce como el perdón o el arrepentimiento; la oración con el corazón, un momento de adoración, alabanza y acción de gracias; el rezo del santo Rosario, meditado y siempre abierto a una oración de petición y de intercesión; la lectura del mensaje del mes de la Santísima Virgen María y del evangelio del día, y finalmente, una breve reflexión, la oración final y la consagración a los corazones de Jesús y María.

Cabe señalar, que esta visita pastoral se llevó al cabo, precisamente durante el tiempo de la Cuaresma, del 13 al 21 de marzo, y a Uruapan, por ser la ciudad con mayor número de cenáculos o grupos de oración registrados en México. Fue una semana intensa, con diversas actividades, preparada por los representantes de los grupos, en coordinación con el Sr. Cura Sergio Alejandro Arroyo Rodríguez, Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, y los sacerdotes vicarios de la misma, quienes alternativamente apoyaron en las misas, la hora santa, las confesiones, pláticas y talleres. La sede fue la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles. Entre las actividades destacaron: el viernes 15, por la mañana, en la comunidad de Jicalán, el rezo del Víacrucis, que comenzó en la plaza principal y culminó en la cima del cerro de Jicalán; el sábado 16, por la mañana, una visita al Centro de Reinserción Social “Lic. Eduardo Ruiz”, en Uruapan, como parte fundamental en el trabajo de pastoral o labor social que realizan los grupos de oración en la Perla del Cupatitzio, coordinados por el Pbro. Hediberto García Gómez; por la tarde de ese mismo día se llevaron al cabo diversas actividades de oración para niños, en la Capilla de San José Obrero.

Como parte central de la visita, el domingo 17 se tuvo una Jornada de Oración y Reflexión sobre las Apariciones de la Santísima Virgen María en Medjugorje, en las instalaciones del Colegio la Paz, en la que participó un numeroso grupo de personas; entre los expositores se contó con la participación del Pbro. Juan Carlos Hurtado Alcalá, formador del Seminario Mayor de Zamora; previamente, diversos grupos de la ciudad se encargaron de la animación de la jornada, que culminó por la tarde con una celebración eucarística. El lunes 18, el R.P. Silvano Afier tuvo un breve encuentro reunión con Mons. Javier Navarro Rodríguez, Obispo de Zamora; como parte de las actividades de esta semana de visita pastoral. Finalmente, la visita culminó el jueves 21, con una misa de acción de gracias a los pies de la Morenita del Tepeyac, en la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe, en la Ciudad de México, donde había iniciado una semana antes; en la ceremonia fueron despedidos el R. P. Silvano Afier y otros sacerdotes italianos, así como una religiosa chilena, quien durante su estancia en estas tierras, tradujo a los padres italianos en cada una de las actividades, quienes en todo momento fueron acompañados por el Sr. Cura Sergio Arroyo.