Por: José Antonio Villanueva
Esta población, enclavada en el corazón de la Meseta Purépecha, celebró el pasado 13 de junio, la fiesta en honor de su santo patrono: San Antonio de Padua, para la cual, como cada año, los comisionados de la fiesta, los cargueros, los grupos parroquiales y los barrios que integran la comunidad parroquial, se encargaron de organizar las diversas actividades religiosas y culturales, con el apoyo incondicional del Sr. Cura Víctor Manuel Rincón Torres.
Para la festividad de este 2009 prepararon un lucido novenario a base misas, rosarios y procesiones, en las cuales participaron nutridos grupos de niños, jóvenes y adultos, no solamente de la sede parroquial, sino también de otras comunidades cercanas, así como los diferentes gremios y comerciantes de Charapan. Además de las actividades religiosas, hubo una semana cultural y una exposición artesanal en los alrededores del templo parroquial, al igual que eventos deportivos, principalmente un festival de música, danzas regionales y obras de teatro. El viernes 12 por la tarde se llevó a cabo la tradicional procesión con la imagen peregrina de San Antonio, principalmente por los 4 barrios que componen este poblado, que finalizó con una celebración eucarística dedicada por los cargueros, comisionados y bienhechores de la fiesta. La noche de ese mismo día ocurrió la quema espectacular de un lucido castillo y otros juegos pirotécnicos, en honor del Santo de los Pobres. El sábado 13, el templo parroquial lució elegantemente adornado con vistosos arreglos florales, cortinas y corredizos de pino, que resaltaron junto con la bonita portada floral, a la entrada del lugar. Ese día, muy temprano se le cantaron las tradicionales mañanitas al Santo de Papua; las 9 de la mañana fue la misa de primeras comuniones, y a la 1 de la tarde, la misa de función, presidida por el Sr. Cura Armando Álvarez Cano, Vicario de Pastoral de la Diócesis de Zamora y Párroco de Paracho, quien en la homilía invitó a los presentes a dar testimonio del Evangelio de Jesucristo, especialmente a través del servicio y las obras de caridad en la familia, a imitación del ejemplo de San Antonio de Papua, también Doctor de la Iglesia. Posteriormente se llevó a cabo la tradicional comida y convivencia para todo el pueblo y visitantes, donde se disfrutó de la danza de los moros, en la cual participó el Señor Cura Rincón, junto con un grupo de jóvenes del lugar. Por la tarde hubo música de banda y mariachi, y por la noche, la tradicional verbena y baile populares.
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