Diócesis de Zamora

Semana de Estudios para el Clero Zamorano

IMG 3303Con la finalidad de ponernos al día en lo que respecta a la Formación Permanente, tuvimos los presbíteros de la Diócesis de Zamora, nuestra Semana de Estudios, en el contexto del Año Jubilar y, por supuesto, del Año de la Fe. El ponente de la temática fue el P. Dr. Benjamín Bravo, especialista en Pastoral Urbana, quien abordó magistralmente el tema, basándose en el folleto “La Iglesia en la Ciudad”, que la Comisión del Clero mandó imprimir para que fuera nuestra guía de estudio y que el Padre Benjamín fue desmenuzando muy a su estilo.

Así pues, con la asistencia aproximada del 75 % del clero zamorano, se fue desenvolviendo esta experiencia de estudio, convivencia y espiritualidad, que cada día inició con una oración, en la capilla del Seminario, para posteriormente pasar al teatro, a recibir la iluminación acerca del interesante tema.

Fue Mons. Jaime Calderón, quien preside la Comisión para la Formación Permanente del Clero, el encargado de dar la bienvenida a los asistentes y al P. Benjamín Bravo, que Mons. Javier Navarro reiteró.

LA PASTORAL URBANA

 

El Padre Benjamín partió de la idea de que “Dios vive en la ciudad”, para después afirmar que estamos viviendo en verdad tiempos nuevos en la Pastoral Urbana, pues el ser humano ha cambiado y se ha constatado que estamos en una nueva era, la del lenguaje simbólico-cibernético, en la que todos, sobre todo los adolescentes y los jóvenes, conciben de otra forma la realidad, lo que precisa de la búsqueda de una nueva pastoral, para responder a esta novedosa situación del mundo de hoy.

Afirmó el ponente que los agentes (de pastoral) tienen miedo a la ciudad, que exige afrontar los desafíos que exige el Evangelio en un contexto en el que cada día surgen nuevas ofertas de fe y ante el cual, el agente se siente “rebasado” y “superado”, por la contundencia de otras propuestas que parecen satisfacer más las inquietudes de las multitudes, que más bien dan culto a lo corporal que a lo espiritual.

Habló de 7 tipos de religiones coexistentes en el mundo de hoy: a) La cristiana católica (la de los católicos “normales”), b) La religiosa popular (los que dan culto a las imágenes, con un toque de fanatismo y superstición), c) La de los bautizados sin Iglesia (ateos prácticos), d) La del psiqué y del cuerpo (todas las tendencias de la Nueva Era), e) La moderna o secular (la de los intelectuales), f) La postmoderna (basada sólo en las sensaciones) y g) La de los guetos (en la que cada “tren” habla su propio idioma). Lo cierto es que el núcleo de la cultura es la religión, pues todos creen en un “dios”, al que entienden y dan culto a su modo, y es en las ciudades donde está más diversificada esta concepción, para tratar la cual es urgente encontrar nuevos métodos, formas y lenguajes, a fin de llevarles la auténtica verdad del Evangelio.

 

PAUTAS DE ACCIÓN

 

Se nos invitó a detectar cuál es el “tren” más numeroso en nuestras parroquias, en qué o en quién cree la mayoría de nuestros feligreses y cómo le rinden culto; también se nos dieron “pautas” concretas para descubrir las “fuerzas vivas” o “granos de oro”, para involucrarlos en nuestro trabajo pastoral. Se nos invitó a pasar de ser una Iglesia pensante a una Iglesia actuante, e ir al encuentro de los “cristos vivos”, los de carne y hueso, para hacer eficaz nuestra acción pastoral. La Iglesia debe ser una Iglesia que acoge y al acoger, generar simpatía. En concreto se dijo que la parroquia urbana es la estructura que más puede acercar al pueblo, la vida del Dios Uno y Trino, y que un párroco urbano tiene que salir necesariamente de la oficina, para observar cómo vive la gente y ayudarla evangélicamente: “Me relaciono con la gente para ser comunión que se dona”. Incluso se habló de la necesidad de implementar las “iglesias de casa”, para atraer a los más alejados.

En general se habló de cómo evangelizar a los más alejados, a los que creen en Dios pero no en la Iglesia y a las juventudes que son, en definitiva, el sector más descuidados y necesitado de orientación y evangelización.

 

OTRAS VIVENCIAS

 

En nuestra semana de estudio 2013 se tuvieron, también, las reuniones generacionales, asesoradas por Mons. Jaime Calderón y el P. Felipe Vega (Vicario Episcopal), con la finalidad de fomentar y planificar procesos y actividades que favorezcan la convivencia y el crecimiento espiritual, así como la fraternidad sacerdotal, particularmente entre los de la misma “camada”.

El miércoles, al mediodía, hubo un momento especial de diálogo con nuestros obispos, en el que se ventilaron asuntos de suma importancia, sobre todo en lo que respecta a la acción pastoral en nuestra diócesis. El jueves, a la 1 p. m., se tuvo una concelebración eucarística, con un motivo especial: la acción de gracias a Dios por la designación de un miembro del clero zamorano, como Obispo de Ensenada: Mons. Rafael Valdez Torres, a quien se le despidió oficialmente de la Diócesis.

Todo culminó el viernes, con la comida de clausura. Por cierto, debemos felicitar al equipo de cocina y al de servicios en general, que estuvieron fenomenales: excelentes los alimentos y le aperitivo. Gracias a Monseñor Calderón y presbíteros que conforman la Comisión, por la buena coordinación del evento; a nuestros queridos seminaristas de Teología que, con gran espíritu de caridad y servicio, apoyaron en las diversas actividades de esta intensa semana de estudio, y por supuesto, al P. Benjamín Bravo, por sus sabias y magistrales exposiciones.